Un país sin gobierno
En teoría, toda sociedad debe contar con una cabeza que la dirija; de lo contrario, se corre el riesgo de caer en anarquía. No obstante Guatemala es la excepción, debido a que Jimmy Morales luego de dos años y medio no ha llegado a comprender que fue electo para gobernar un país con 17 millones de personas.
El actual presidente de la República cree que su papel está centrado en gobernar para favorecer a sus amigos y familiares. Se ha rodeado de un pequeño sequito de personas, vinculadas con acciones delincuenciales, violaciones a los derechos humanos y corrupción. Su aislamiento de la realidad es tan grave, que tiene incapacidad para enfrentar de manera seria condiciones complicadas como la erupción del Volcán de Fuego o situaciones simples como entender que si continúa empecinado en mantener en su puesto a algunos ministros y al coordinar de CONRED, quienes son señalados por la opinión pública de incompetencia, su actitud lo conducirá a un mayor desgaste.
Los errores que viene cometiendo el Presidente son frecuentes, tanto que durante algunos períodos de tiempo ocurren a diario, entre ellos se citan los siguientes ejemplos:
- Perdona a sus amigos el pago de más de Q7 millones en impuestos y multas a través de la figura legal de la exoneración.
- Permitió que el ejército lo beneficiara con un bono especial de Q50 mil; posteriormente, señaló que había devuelto el dinero obtenido ilícitamente y nunca fue investigado penalmente.
- Ha protegido desde la posición como presidente a su esposa que ha sido señalada de haber incurrido en anomalías que podrían ser calificadas como actos delictivos, entre ellas lavado de activos.
- Traslada la embajada guatemalteca de Tel Aviv a Jerusalén, acción que ha tenido un alto costo económico y político. Hay que recordar que Fernando Romeo Lucas García movió esa embajada hacia Tel Aviv durante su gestión.
- El viaje de Guatemala a Israel lo realiza en un avión prestado por un empresario que es señalado de estar involucrado en actos de corrupción y, posteriormente, niega a través de la canciller, la información pública que le es requerida. Esta acción puede provocar que la canciller sea destituida e incluso procesada penalmente.
- Por último, la alianza que ha mantenido con redes criminales lo han convertido en una especie de monigote, al ser instrumento público a favor de la corrupción y la impunidad.
En la actualidad Jimmy Morales se ha convertido en un Presidente cuestionado nacional e internacionalmente. A pesar de que su desconocimiento es palpable, la realidad es que los señalamientos en su contra provienen de la cercanía de quienes en el pasado violaron los derechos humanos, así como por haber incumplido con sus promesas de campaña.
Se le debe reconocer al Estado guatemalteco que a pesar de tener un presidente que no sabe gobernar, que mantiene dentro de su gabinete a personas que desconocen lo que están haciendo, y de los niveles altos de corrupción, aun así, el Estado sigue funcionando de manera eficiente, la economía crece sostenidamente y los niveles inflacionarios continúan siendo de un solo digito.
Pero el Estado no soportará mucho tiempo que personas con características similares a las de Jimmy Morales, Otto Pérez o Álvaro Colom sigan gobernado. Ojalá el pueblo entienda que tiene que escoger mejor, que no se puede seguir experimentando y permitiendo que el país sea dirigido por quienes solo buscan beneficiarse a sí mismos.
Tomado de: http://gazeta.gt/un-pais-sin-gobierno/
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